
Gran fin de semana para La Cancha el vivido entre los días 3 y 5 de julio.
Primero, porque suponía un reto fuera del torneo regular de liga, con partidos más intensos y a cada cual más decisivo que el anterior, lo que suponía un plus de motivación y una ocasión única de conocer el potencial real del equipo en una competición con equipos de un mayor nivel del que estamos acostumbrados durante el resto del año.
Y segundo, por el hecho de que se dieron reencuentros con la camiseta canchera (Jose, Dani) y nuevos debuts (Koke). Los primeros, ante la ausencia de Óscar, le dieron consistencia y sentido al centro del campo. Jose con carreras continuas en ambas direcciones desde la banda, apoyando el ataque y la defensa y fundiéndose en cada partido. Dani volvió a demostrar que está perfectamente acoplado en el equipo dentro y fuera del césped, que ve y entiende el fútbol que necesita el equipo en cada minuto mejor que nadie. Y desde el mediocentro corta, reparte juego, hace faltas cuando se necesitan, lleva peligro a partir de los 3/4 de campo, controla de espaldas y encara portería con un sólo movimiento… En resumen, un creador de juego. Leánlo otra vez, y despacio, porque es una definición corta y no se comprende en toda su extensión a la primera: Creador de Juego.
Y para el debutante qué decir. Un delantero rápido, potente, con buena pegada, listo, que cambia de dirección con el balón a sprint como si paseara por un parque, que baja a por la bola y participa en el juego, que pelea todo lo "peleable" y más, que le tiras un melón y él lo controla, lo baja y lo convierte en ocasión de gol… Y para rematar, está en perfecta armonía con el resto del grupo.
El resto del equipo hizo el mejor fin de temporada que se podría soñar.
Mariano estuvo simplemente enorme en sus dos facetas. Como portero salvó goles cantados, tuvo varios mano a mano resueltos con una categoría bestial, y como guía del equipo estuvo mejor que nunca, leyendo los partidos a la perfección y animando como solo él podría.
Andrés fue el muro que ha sido toda la campaña. Infranqueable por alto e impecable en la elaboración. Para rematar, jugó los octavos forzando maquinaria al límite y dando hasta la última gota de fuerza hasta la tanda de penaltis.
Si Juan había cerrado la temporada con el listón alto, en Robrés lo ha terminado de perder de vista. 100% implacable en los cruces y una lapa para el delantero de turno, robándole espacio y oxígeno desde que recibe hasta que, a base de desgaste, o recuperaba o provocaba el error.
Kike marcó por partida doble y le dió la vida al equipo tanto en el partido a vida o muerte de la liguilla con un lanzamiento violentísimo de falta, como en octavos, transformando el penalti que suponía el empate.
Alberto, en buena forma física, desbordó y aportó en punta de ataque todo lo que viene aportando en todos estos años de Cancha. Desborde, imprevisibilidad, y tuvo en sus botas el adelantar al equipo en octavos con un disparo durísimo a la escuadra que fue desviado a córner.
Gustavo también daría su mejor versión en defensa supliendo a Andrés en el decisivo tercer partido de liguilla. Impecable en los relevos de marcajes, sin complicaciones para sacar el balón y ofreciendo todo por el equipo.
Barny fue el comodín del equipo, pasó prácticamente por todas las zonas del campo para aportar su mejor baza: control de balón y precisión. Además a punto estuvo de dar los 3 puntos en el debut del equipo con un disparo colocadísimo desde la frontal que no entró por centímetros.
Jano, tocado, tuvo la ocasión del partido ante La Iguana y su participación se terminó de truncar debido a dolores de espalda.
Pero ante todo, el equipo ha crecido. Fuera del campo han sido dos días de convivencia que han unido un poquito más al grupo y han estado rebosantes de risas y buenos momentos por parte de todos. Y dentro del campo ha aprendido a competir con la tensión a cuestas. Ha aprendido a plantar cara a equipos, teóricamente, de mayor nivel. Ha demostrado que hasta el mejor de entre los mejores se tendría que poner el traje de faena y pasarlas tan putas como nunca las han pasado para ganarnos. Hemos visto hasta dónde se puede llegar. El equipo, tras el segundo partido, estaba más fuera que dentro del torneo y se remontó la clasificación con un tercer partido de escándalo, para cruzarnos con el campeón de la pasada edición. Un campeón que sobre el césped nunca pudo demostrar que fuera en NADA mejor que La Cancha. Tan sólo la lotería de los penaltis decidieron. Y aún así el equipo se ganó el reconocimiento y el aplauso de la gente de fuera del campo con una arenga final en el centro del campo, ya eliminados, a cargo de Mariano que, al que no le pusiera aunque fuera un poquito los pelos de punta, es que no le corre sangre en las venas.
¡¡¡CANCHA!!!
Por cierto Óscar, vamos a subir la cláusula y ficha de Dani y además libre de impuestos. Estás en venta, lo sentimos.