Calurosa tarde para tener partido. Efectivos justos-justitos que a punto estuvieron de ser ampliados con un viejo canchero como Nachete. Finalmente el partido no nos trajo el retorno del delantero, sino el (esperado) debut de otro. Dani hacía entrada en el Atlético de modo express, sobre la marcha. Nosotros le prestábamos equipaje y botas; y las ganas y la calidad ya las pondría él porque le sobran. Ausencias de Roge (habitual), Xavi, Barny y Óscar. El 7 inicial con Mariano, Miguel, Juan y Gustavo, Andrés y Kike en el centro y arriba Alberto.
Aunque al comienzo del partido se abogaba por plantear el partido más feo del mundo, y a pesar del abultado resultado (abultadísimo viendo el partido), lo cierto es que el ritmo del partido nos hizo deplegar uno de los mejores juegos en este 2008. En la primera jugada, rechace a los pies de Juan, quiebro y centro rápido a media altura que Andrés no cazó en el área pequeña por un palmo. El rival jugaba cómodo en su campo, con agobios en el nuestro y como único recurso, el disparo lejano. No se producían jugadas claras en ningun área, Andrés y Kike estaban enormes para recuperar y jugar. Sobre todo merece ser mencionado el "7" que jugando fuera de su coto, hizo un partido de notable alto. Cortó, repartió bola, presionó, ayudó en defensa y se incorporó al ataque como si hubiera jugado de mediocentro toda su vida. Ya corría el minuto 15 sin ocasiones claras favorables pero tampoco en contra. Y como en el partido de ida, a los de blanco se les empezó a ir la olla ante el panorama de que no solo no creaban ocasiones, sino que les íbamos comiendo terreno. Una patada a destiempo por detrás a Gustavo y posterior tarjeta desataba aún más los nervios locales. Sospechamos que el primer gol, que llegó (tras pegar al palo) en una pérdida de balón tonta al jugarlo, fue bueno para la salud de articulaciones y ligamentos cancheros. El segundo vendría poco después con un obús imparable desde fuera del área. Mientras tanto Dani ya había saltado al campo, había dejado las vergüenzas al aire a centrales el triple de grandes y experimentados que él y obligó al portero a desviar a córner un disparo tras una carrera endiablada. Poco antes del descanso Juan se rompía al despejar un balón en el aire. Cero cambios y la presencia de Dani terminó de hacerse indispensable para tener a 7 sobre el campo. Andrés pasó a la defensa y Alberto obligado a jugar en el centro.
La segunda parte fue más de lo mismo, juego rápido, llegadas a una y otra área que no terminaban de cuajar y, en 2 ocasiones aisladas, 2 goles. La primera tras un saque de banda que parecía que teníamos todas las papeletas para sacar. La segunda un balón fácil, que iba fuera, fue mal atajado incomprensiblemente por Mariano, cayó muerto y le fusilaron. Si no fuera porque nos salva de unos 30 goles por temporada, igual nos hubiera importado. Aún quedaron ocasiones para Kike y Alberto, este último de falta directa que el portero sacó conjuntamente con el tobillo y el esfínter, así como lo leen, sobre línea de gol. Dani debió hacer unos 700 kilómetros subiendo, y bajando, y presionando a los centrales, y haciéndoles medio catálogo de recortes. Al final no se vió puerta, pero el sabor de boca no fue del todo malo tras haber plantado cara a un rival potente, jugarle de tú a tú y con un resultado hinchado que sólo la puntería de cara a puerta desniveló.
Lo bueno, el juego desplegado sin complejos, a pesar del campo enorme y no tener cambios. El debut de Dani y el aire fresco y de desparpajo que dio al equipo. Las fotos artísticas de Alba, muy chulas, la verdad.
Lo malo, de los 4 goles, 3 fueron bastante churrescos. La triste (por decir algo) actitud del rival calcada a la ida. Si no puedo meter gol doy leña a todo lo que se mueva, y después de 7 codazos a destiempo, 4 empujones con el balón parado, modales de primate y patadas a los tobillos, te abrazo y te doy la mano. "Abrazafarolas".

Juan hizo una falta en todo el partido agarrando del brazo en mediocampo y se llevó las mismas tarjetas que el "4" que codeó y amenazó con el puño a Andrés, empujó a Juan cuando este, lesionado, estaba fuera del campo, y coceó a Dani y Gustavo. Una amarilla para los dos, por marrulleros. Gran árbitro, gran personalidad.

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